En logística, perder producto no siempre se nota, hasta que impacta directamente en tus costos. Una diferencia mínima en volumen durante un trasvase puede traducirse en pérdidas acumuladas significativas para tu operación.
Por eso, entender qué son las mermas y cómo implementar un adecuado control se vuelve fundamental, especialmente en procesos de trasvase de líquidos o graneles. En esta entrada te explicamos cómo se generan las mermas, qué niveles son aceptables y qué estrategias utilizamos en Railport para reducirlas al mínimo.
¿Qué es la merma en transporte?
Para entender cómo combatirlas, primero debemos definir con claridad que son las mermas en el entorno logístico. En términos sencillos, la merma es la pérdida física, en peso o volumen, de una mercancía durante su manejo, almacenamiento o transporte.
A diferencia de un daño por accidente, la merma suele ser un proceso gradual y, en ocasiones, imperceptible. Sin embargo, en el trasvase —el momento en que la carga pasa del ferrocarril al camión o viceversa— es donde el riesgo aumenta drásticamente.
Identificar las mermas de manera temprana permite a los gerentes de logística ajustar sus costos reales y evitar sorpresas en el inventario final.
¿Cuáles son los 3 tipos de mermas más comunes?
En nuestra experiencia operativa, hemos identificado tres categorías principales que afectan la cadena de suministro:
- Mermas mecánicas o por manipulación. Ocurren cuando el producto se queda adherido a las paredes de la unidad ferroviaria, mangueras o tuberías. Es común en líquidos viscosos como aceites o grasas.
- Mermas físicas o ambientales. Son causadas por factores naturales como la evaporación en líquidos volátiles o la variación de humedad en granos y semillas almacenados en silos.
- Mermas administrativas o de pesaje. Surgen por errores en la calibración de básculas o fallas en el registro de entrada y salida, generando una discrepancia técnica en los libros de inventario.
¿Qué porcentaje de merma es aceptable?
No existe un porcentaje único aplicable a todas las operaciones, ya que depende del tipo de producto, condiciones de manejo y estándares de la industria.
En el caso de la industria logística, un margen de entre el 0.5% y el 1.5% se considera “tolerable” en productos a granel o líquidos químicos, dependiendo del producto que se esté operando y el tiempo que permanezca almacenado. Aunque el objetivo siempre es llegar al 0%.
Superar ese umbral es una señal de alerta. Un control de mermas deficiente puede indicar que el equipo de trasvase es obsoleto o que los procedimientos de limpieza no son los adecuados, afectando directamente el margen de utilidad de la operación.
¿Qué acciones implementamos en Railport para evitar las mermas en procesos de trasvase?
En Railport, nuestra infraestructura está pensada para minimizar cualquier pérdida de producto. Implementamos acciones técnicas de alta precisión para asegurar un control de mermas superior:
Calentamiento con caldera
Para productos que tienden a solidificarse o coagularse, utilizamos vapor para recuperar la fluidez total del líquido. Esto asegura que no se quede producto “pegado” en las paredes del ferrotanque, reduciendo la merma mecánica casi al mínimo.
Personal capacitado
El factor humano es clave. Nuestros operadores siguen protocolos estrictos para asegurar que cada conexión y desconexión se realice sin desperdicios. Así mismo, monitorea cada proceso para asegurar una ejecución precisa.
Medición y control constante
Registramos pesos de básculas antes y después del trasvase para asegurar trazabilidad y detectar desviaciones.
Contamos con báscula ferrocarrilera y camionera. Esta es nuestra principal herramienta para detectar desviaciones de pesos. En Railport, toda unidad ferroviaria es pesada tanto de entrada como de salida, así como los camiones.
Gracias a estas prácticas, logramos un control de mermas eficiente que protege tanto tu producto como tu rentabilidad.
Consejos finales para un control de mermas exitoso
Si buscas mejorar el control de mermas en tu operación logística, considera estas recomendaciones:
- Trabaja con proveedores que cuenten con infraestructura especializada.
- Asegura la capacitación constante del personal.
- Implementa procesos estandarizados.
- Monitorea y documenta cada operación.
- Analiza continuamente las variaciones para detectar áreas de mejora.
Optimiza tus trasvases con Railport
En Railport, sabemos que cada litro o grano cuenta. Por eso, diseñamos nuestros procesos para ofrecerte un control de mermas confiable, seguro y alineado con las exigencias de tu operación.
Si buscas reducir pérdidas y mejorar la eficiencia de tus trasvases, estás en el lugar correcto. Contáctanos hoy mismo y descubre cómo podemos ayudarte a optimizar tu logística.



